Etiquetas

, ,

“Las Crónicas de Narnia” de C. S. Lewis empiezan cuando Lucy, la más pequeña de los hermanos, descubre un viejo closet en una de las habitaciones de la casona a donde fueron a parar. Lo abre, entra y encuentra muchos abrigos colgados. Se mete, da unos pasos, no hay fondo… y de repente, al atravesar el closet, se le muestra un mundo nuevo habitado por faunos, castores que hablan, brujas, enanos… Un mundo que fue maravilloso, pero ahora vive un perenne invierno sin Navidad.

Narnia es una tierra que aguarda su liberación. La bruja Blanca ejerce un dominio despótico sobre los habitantes del reino. La presencia de los pequeños héroes trae nuevamente la esperanza, pues los antiguos versos dicen que serán cuatro hijos de Adán y Eva los que acabarán con los malos tiempos, con la ayuda de Aslan, el gran león. “Con su potente rugido, las penas habrán desaparecido. En cuanto los colmillos muestre, el invierno estará herido de muerte, y cuando agite la melena, regresará la primavera”.
Dicho y hecho, Aslan vuelve y su cercanía debilita el poder de la bruja, descendiente de la raza de los genios y de los gigantes. No hay en ella ni una gota de sangre humana. Al paso de Aslan la niebla se esfuma. El cielo se hace cada vez más azul. Los árboles vuelven a retoñar. Las aves limpian sus plumas con el pico. El aire se torna fresco. Del fondo del mar emerge, también, una música penetrante y dulce. No es un simple deshielo, ha llegado la primavera.
Narnia vuelve a ser lo que fue. Han pasado los malos tiempos. Los niños consiguen que la alegría de la Navidad, de papá Noel y los regalos llenen de luz a este mundo maravilloso. Es el calor de hogar en donde papá y mamá acogen a sus hijos. Hizo falta que Lucy atravesara el closet para descubrir la verdad más honda de Narnia, aquella contenida en el mismo origen del mundo. El gran emperador del universo, padre de Aslan, quiso un mundo con invierno, Navidad y primavera y para que se poblara la tierra los hizo hombre y mujer. Fecundidad de la vida que la bruja Blanca nunca pudo conseguir, pues quien a ella se acercaba quedaba convertido en estatua.

Lima, 27 de mayo de 2014.

Anuncios