El inicio del siglo XX en el Perú corre a cargo de la llamada generación del 900. En 1905, a los 19 años, José de la Riva-Agüero publica el libro Carácter de la literatura del Perú independiente. Un año antes, Víctor Andrés Belaunde presenta su tesis de Bachiller en Derecho en San Marcos, La filosofía del derecho y el método positivo. Luego, en 1908, vendrá El Perú Antiguo y los modernos sociólogos, Ensayos de psicología nacional en 1912,  La realidad nacional en 1931, Meditaciones Peruanas en 1932, Peruanidad en 1942. El elenco de estas publicaciones no es exhaustivo, ni mucho menos, sólo los indico para hacer notar el talante intelectual de esta generación de peruanos que en contrapunto con otras generaciones (la de Mariátegui, Haya de la Torre y Luis Alberto Sánchez, por ejemplo) han sido los actores del pensamiento e ideas en el Perú. Nuestro siglo XXI no goza, en cambio, de la buena salud intelectual del pasado siglo. Estamos más bien ayunos de grandes ideas. No faltan, desde luego, las buenas monografías llenas de erudición, pero se nota la ausencia de las grandes plumas que orienten los destinos del Perú con sabiduría e ingenio. Esto último es, precisamente, el legado que nos han dejado, entre otros, los novecentistas. Por eso, hay que celebrar la feliz idea del Fondo Editorial del Congreso del Perú de editar una cuidadosa selección de textos esenciales de Víctor Andrés Belaunde, Peruanidad, contorno y confín (2007), al cuidado de Domingo García Belaunde y de Osmar Gonzales. Domingo García Belaunde presenta una prolija nota final con apuntes bibliográficos de la obra de V. A. Belaunde. Su propuesta de editar una nueva versión de Obras Completas del intelectual arequipeño es válida y esperamos que se vea cumplida pronto. Por su parte, Osmar Gonzales, en el Estudio preliminar que acompaña a la presente edición, muestra con sobriedad y cabalidad el perfil de V. A. Belaunde. La selección de textos, por otro lado, es muy acertada y el lector encontrará gran parte del pensamiento sustantivo de este gran pensador peruano de ayer, con propuestas sugestivas para entender los tiempos de hoy. Finalmente, si tuviera que presentar en un par de trazos al autor de Peruanidad me quedo con la síntesis que él mismo hace de su labor intelectual en 1963, a propósito de las elecciones presidenciales de ese año en el Perú. Dijo, en aquella oportunidad, que a lo largo de su vida –con entusiasmo casi religioso- procuró buscar las esencias de la peruanidad y difundir el programa social de la Iglesia. Y ciertamente, toda su actuación pública y su labor de polígrafo se vio impregnada de ambos factores: la visión de la grandeza patria y el hondo espiritualismo humanista y cristiano. Sí, la Obra de Víctor Andrés Belaunde sigue siendo una lectura esencial para entendernos como peruanos en plenitud. Francisco Bobadilla RodríguezUNIVERSIDAD DE PIURAPiura, 22. XI. 07

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